lunes, 24 de octubre de 2011

Hace tiempo habría dicho que eras bueno. Esa era la palabra que mejor te describía.
Ahora... ahora simplemente eres tú. Ni siquiera encuentro palabras para definirte, para definirnos. Es tan... único.
Durante algún tiempo fuiste la única persona en quien pude confiar. Quien lo sabía todo de mí. Quien lo había vivido conmigo.
Ahora recuerdo esa tarde de cine hace ya tanto tiempo, que parece tan lejana, ¿verdad?
No sé a dónde nos llevará esto. Quizá acabe mañana. Quién sabe.
Pero, aunque así ocurriese, seguiría en deuda contigo por mucho tiempo.


Gracias por estar para mí.

viernes, 21 de octubre de 2011

Me gustan los días de lluvia.
Esos días en los que te levantas de la cama y una cortina de agua te impide ver más allá de dos palmos.
Esos son los días perfectos para darte la vuelta, abrazar a quien está a tu lado y dormir un rato más, quizá esperando a que siga lloviendo durante meses para no tener que abandonar ese momento.

domingo, 16 de octubre de 2011

Cuando lo apuestas todo por una persona, insonscientemente esperas que esa persona lo apueste todo por tí. ¿Por qué no?
El problema llega cuando te das cuenta de que la apuesta máxima no eres tú y estás muy lejos de serlo.