Los días son como los granitos de arena de una playa. Hay muchos y parece que nunca se van a acabar. Pero están todos contados. Los granitos de arena que se va llevando el viento. Uno por uno. Y todos acaban en el mismo sitio.
Cada vida es un montículo de arena que va decreciendo hasta acabar en el mar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario