-Para empezar, ¿acaso tienes siquiera alguna remota idea de dónde estamos?
-Sí
-¡Pues sácanos de aquí!
-No
-¿Qué?
-Que no
-¿Que no? ¿Por qué no?
-Pues porque no sé.
-No sabes cómo demonios se sale de aquí... ¿Pero no dices que sabes dónde estamos?
-Sé dónde estamos.
-¡Oh, genial! Sabes dónde estamos pero no puedes sacarnos... bien... ¿Y en qué maldito lugar se supone que estamos, del que no nos puedes sacar?
-A ver. Claramente, estamos en una cueva, perdidos en medio de una montaña.
[...]
-Eres idiota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario